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Miguel P. León Padilla

Participa en MUSICALITURGICA.COM en el Servicio Litúrgico, aportando cada semana una homilía para el Domingo correspondiente.
Sacerdote de la Diócesis de Segorbe-Castellón.

Domingo, 7. Abril 2024 - 09:13 Hora
II Domingo de Pascua

1L.- El vivir en Cristo ha de tener repercusiones concretas en la relacion entre los cristianos. Lo esencial será la comunión práctica, la unión personal y material a que debe tender toda comunidad cristiana.
2L.- Quien cree en Jesús como Mesías y practica el amor fraterno ha cumplido el mandamiento del Señor y posee la vida eterna o vive en comunión con El.
Evangelio.- Jesús se hace presente ante sus discípulos, que están incapacitados por el miedo para infundirles confianza y devolverles la paz.
Bienaventurados los que creen sin haber visto.
PARA LLEVAR A LA VIDA
Cristo resucitado no es ya un hombre como los demás, ya que traspasa a través de los muros; pero tampoco es un espíritu, puesto que se le puede ver y tocar. La resurrección ha supuesto para El un nuevo modo de existencia corporal.
Mediante su resurrección, Cristo emerge como el hombre nuevo, animado por el Espíritu que purifica a la humanidad.
Al conferir a sus apóstoles el poder de remitir los pecados, el Señor no sólo instituye el sacramento de penitencia sino comparte su triunfo sobre el mal y el pecado. Los sacramentos y la vida de la Iglesia, son la emanación del resucitado.
La "fe" que se le pide a Tomás permite "ver" la presencia del resucitado en esos elementos de la Iglesia, por oposición a toda experiencia física o histórica.

Domingo, 31. Marzo 2024 - 10:30 Hora
Domingo de resurrección

1L.-Pedro invoca el testimonio unánime de los profetas para anunciarnos la gran noticia: que todos sin distinción alguna, podemos recibir el perdón de Dios si creemos que Jesús es el Señor.
2L.-Cuando Cristo aparezca, se mostrará en él nuestra vida y entonces veremos lo que ahora somos ya radicalmente, misteriosamente.
Evangelio.-Ni Pedro ni el otro discípulo habían entendido, cuando partieron. Pero el otro discípulo, al ver, creyó, captó el sentido del texto: la muerte física no podía interrumpir la vida de Jesús, cuyo amor hasta el final ha manifestado la fuerza de Dios.
PARA LLEVAR A LA VIDA
La resurrección de Jesús es su amor a prueba de la propia vida. Es este amor el que ha roto la muerte, porque, al amar al máximo, Jesús se ha encontrado con la potencia viva del Padre, que es sólo amor.

De los dos personajes que corren al sepulcro en el relato, sólo uno manifiesta su fe. El discípulo amado "vio y creyó". Una vez más, Pedro no capta la situación. De él sólo se dice que vio, pero no que creyó. Pedro todavía no ha entendido que vivir es amar. Pedro todavía no posee el espíritu que Jesús transmite. Ni Pedro ni el otro discípulo habían entendido, cuando partieron. Pero el otro discípulo, al ver, creyó, captó el sentido del texto: la muerte física no podía interrumpir la vida de Jesús, cuyo amor hasta el final ha manifestado la fuerza de Dios.No lo poseerá hasta más adelante y entonces sólo gracias a este discípulo amado que le ayudará en la ardua y difícil tarea de creer

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